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Secundaria Técnica del DF, líder sustentable

Con ese dinero, el plantel de la comunidad Guarda Parres, ubicado aún dentro del DF, pero a 15 minutos de Morelos, en el kilómetro 39 de la carretera federal México-Cuernavaca, instalará celdas solares para generar luz que se usará en más de cinco salones, así como gas natural con excretas de animales de la localidad que servirá para las clases de química, física y cocina.

Hace más de un mes, los nueve estudiantes de ese plantel fueron sorprendidos con la noticia de ser ganadores del concurso internacional Sayed Future Energy Prize, organizado por el presidente de Emiratos Árabes Unidos, Sheikh Zayed bin Sultan al Nahyan, con el objetivo de que escuelas de cuatro continentes del mundo presentaran propuestas para enfrentar los retos del cambio climático y ofrecer alternativas de desarrollo con prácticas sustentables en sus planteles.

Primer concurso

Los alumnos de esa secundaria se inscribieron al concurso porque el Instituto Federal de Infraestructura Educativa de la SEP (Inifed) les dio a conocer las bases del premio. La secundaria ubicada en Tlalpan pasó las cuatro etapas en las que participaron 88 países y en la fase final la mexicana le ganó a una universidad de Nueva York.

Ese premio internacional le permitirá a la Secundaria Técnica 120 contar con una inversión de 100 mil dólares, para hacer realidad dos proyectos que aún están en papel, pero que con esos recursos serán una realidad para abril de 2013.

Generar energía eléctrica con celdas solares es uno de esos dos proyectos y el segundo es producir biogás (gas natural) con excremento de animales de ganado de la zona, el cual también servirá como abono para el invernadero del plantel, donde el año pasado lograron la primera cosecha de espinaca, calabacita y acelga.

El ingeniero Félix Enrique Maldonado Gámez, director del proyecto Zayed de la Secundaria Técnica 120, destacó que esos trabajos son un claro ejemplo de que la labor en equipo, entre profesores, papás y alumnos, puede darle un giro de 180 grados a una escuela, donde también los adolescentes desarrollen una visión sobre el aprovechamiento de la naturaleza para el crecimiento de una comunidad o un país.

Hace poco más de dos años ese plantel era de los menos demandados de la región perimetral entre la delegación Tlalpan y el estado de Morelos; hoy, sin embargo, es de los más “peleados” entre los niños que están a punto de concluir la primaria.

Mientras en 2010 esa secundaria apenas tenía 250 alumnos en su matrícula, para el ciclo 2012-2013 subió a 309 estudiantes, quienes tienen un solo turno, ya que se trata de una secundaria de jornada ampliada, con un horario de las 8:00 a las 16:00 horas.

Pero más allá de las ventajas de tener más horas de clase, el ex director del plantel, Félix Maldonado, resaltó que en menos de un año y seis meses, la Secundaria Técnica 120 ha sido ganadora de cuatro premios vinculados a la sustentabilidad; el más reciente, el otorgado por los Emiratos Árabes Unidos.

En 2011, obtuvieron el primer lugar en el concurso “De la secu a la Antártica”. Después fueron galardonados con los premios Escuela Líder Ambiental, Expo Ciencia Nacional y Amanda Rimoch; éste último les otorgó 100 mil pesos, con lo que ampliaron el sistema de captación de agua de lluvia y construyeron su invernadero que en septiembre de 2012 dio su primera cosecha.

El profesor Maldonado llegó como director del plantel en 2010; hace cuatro meses dejó el puesto para dedicarse a impulsar proyectos sustentables en secundarias, por lo que sigue dirigiendo los trabajos de los estudiantes de la 120.

Recordó que a su llegada, los alumnos le dijeron que padecían de escasez de agua y de ahí surgió la idea de que los grupos de la misma secundaria presentaran proyectos.

El sistema de captación de agua de lluvia fue el proyecto ganador y se pidió ayuda a la delegación: “Ahí, la Dirección General de Ecología nos dio asesoría técnica sobre viabilidad, materiales y costos”, contó el ex director de esta secundaria.

Transformación

El maestro Maldonado puntualizó que el objetivo de la sustentabilidad en las secundarias, además de que promueve entre los estudiantes el aprovechamiento de las energías renovables, es que “la escuela sea el trampolín para transformar a la comunidad, que se replique en otros lados y en Parres el centro de salud y la primaria ya adoptaron la captación de agua de lluvia”, resaltó.

En ese sentido, el docente Maldonado consideró que el apartado de la reforma educativa que plantea mayor participación de los papás es un gran acierto.

Pero el mejoramiento también se percibió en los resultados de la prueba ENLACE 2012, porque hubo avances en todos los grados y por eso hoy “es una escuela de retos, ya que cuando los papás ven que se trabaja por sus hijos, ellos participan.

Mejoran entorno de enseñanza

La escasez de agua en una escuela tiene serias repercusiones entre los alumnos y su desempeño académico. Néstor Reyes Carbajal es testigo de que la falta de ese líquido en la Secundaria Técnica 120 causó, todavía hasta 2011, graves enfermedades estomacales, ausentismo y bajas calificaciones entre los estudiantes.

A más de tres mil metros de altura sobre el nivel del mar, en una zona limítrofe entre la Ciudad de México y Morelos, el agua sólo podía llegar al plantel a través de pipas a un costo casi de 600 pesos. En la Secundaria Técnica 120 se necesitaban dos de esos tanques por semana para que los estudiantes y profesores pudieran lavarse las manos y jalarle a las tazas de baño.

Pero en tiempo de sequía la situación se volvía impagable. Había que esperar más de un mes para que la delegación Tlalpan les enviara una pipa y no tuvieran que padecer condiciones insalubres al tiempo que tomaban clases.

Hace un año, los techos del mismo plantel sirvieron para captar agua de lluvia y llevarla a tres cisternas en las que ahora almacenan hasta 50 mil litros para usarla en baños, laboratorios y hasta en bebederos.

“Antes teníamos que padecer la llegada de las pipas de la delegación o comprar, pero también se ausentaban los alumnos. Toda la comunidad se abastece por medio de pipas, pero en tiempo de sequía tardaban hasta un mes y entonces nuestros compañeros se ausentaban por enfermedades del estómago, porque los baños estaban cerrados y también eso hacía que bajaran de calificación”, relató Néstor, quien es uno de los dos estudiantes responsables del sistema de captación de agua pluvial.

Orgulloso de su labor, el alumno explicó que los malestares y el ausentismo se quedaron en el pasado.

Logro

Para esta primavera, Néstor está convencido que sus compañeros ya no se ausentarán y no habrá epidemia estomacal, además de que la escuela se ahorrará mucho dinero, porque “ahora no es necesario gastar y siempre hay agua para lavarnos las manos o jalarle al baño”, presumió el joven de 14 años, quien también viajó al Polo Sur por el premio obtenido por este sistema de captación de agua.

Y con esa sustentabilidad es como la secundaria de Parres logró ahuyentar el ausentismo y evitar enfermedades estomacales entre la comunidad estudiantil.

Vía: excelsior.com.mx

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