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El Parque Güell

El Parque Güell es un parque situado en una de las laderas de la montaña del barrio del Carmel, en el norte del barrio de Gràcia de Barcelona, y constituye una de las obras más características de Gaudí. Antoni Gaudí en colaboración con Berenguer y Josep Maria Jujol, proyectó y dirigió entre 1900 y 1914 por encargo de Eusebi Güell la creación de una ciudad-jardín residencial de tipo inglés, prevista para 60 viviendas unifamiliares. Sin embargo, el proyecto nunca llegó a desarrollarse completamente, sólo se edificaron dos viviendas, pero sí dio paso a la creación de este singular espacio que en 1923 pasó a ser propiedad del ayuntamiento de Barcelona.

En la entrada principal del parque, situada en la calle Olot, se levantan dos pabellones que cierran el muro que rodea todo el recinto. Estos pabellones albergan la conserjería y la administración y son edificios de planta ovalada, levantados en piedra y con tejados de morfología compleja recubiertos con piezas rotas de cerámica y coronados por pequeñísimas cúpulas y una alta torre helicoidal con la típica doble cruz gaudiniana.

Detalle de los tejados de las casas del Park Güell

Tras los dos pabellones de entrada, puede verse una amplia escalinata doble. En medio de los dos tramos de escalera, uniéndolos hay pequeños espacios con juegos de agua y esculturas zoomórficas entre las que hay un dragón multicolor hecho con cerámica rota (técnica del trencadís tan típica de Gaudí) que se ha convertido en uno de los elementos característicos del parque.

El dragón o salamandra del Park Güell                                                               

La escalinata conduce a una gran sala conocida como la Sala de las Cien Columnas o sala Hipóstila, que según el proyecto inicial debería haber albergado el mercado de la urbanización. Cuenta con 84 columnas de inspiración dórica y algo inclinadas (no hay ninguna totalmente recta) que sostienen cúpulas de casquete esférico. En el techo hay cuatro medallones que representan las cuatro estaciones del año.

Foto de la Sala de las Cien Columnas

Sobre la sala de las Cien Columnas está la plaza de la Naturaleza, una gran plaza circular donde se alcanzan amplias vistas sobre la ciudad. Representa un anfiteatro natural y está rodeada por un extraordinario banco-balaustrada de líneas sinuosas cubierto con piezas de cerámica rotas (trencadís) que realizó Gaudí con la ayuda de Jujol y que representa una serpiente de más de 150 metros de longitud. La plaza está sin esfaltar para aprovechar el agua de la lluvia drenada, además tras la plaza, hay una gran terraza con la finalidad complementaria de contener agua de la lluvia y trasladarla a través de las columnas a una gran cisterna de 12000m3, situada bajo la sala de las Cien Columnas. Según los planos originales, esta plaza debía ser un teatro griego para hacer celebraciones religiosas.

El parque tiene más de 3km de caminos y viaductos que salvan los desniveles. Destacan el camino del rosario y el pórtico de la lavandera.

Todos los elementos en la escalinata con las salas que se observan al final, representan todas las creencias de Antoni Gaudí, que se resumirían en su inspiración en la naturaleza, sus ideologías sobre Catalunya y su fervor religioso (representado por los espacios superiores de las escaleras):

El dragón o salamandra que escupe agua representa en la alquimia el elemento del fuego, y es el elemento mitológico que introdujo Gaudí, seguramente inspirado por Delfos.

En el ámbito religioso, Gaudí quería convertir el camino que salvaba el desnivel entre los dos niveles del parque como un camino hacia la elevación espiritual, construyendo una capilla en la cima, que finalmente no se construyó. La entrada en el parque también quiere inspirar al visitante como a la entrada al Paraíso, a un jardín utópico.

La zona central de la escalinata tiene tres fuentes, que representan los países catalanes. Catalunya norte o la Catalunya francesa, y la Catalunya sur, española. Inicialmente Gaudí, en la primera fuente representó el mundo, en la segunda fuente hay el escudo de Catalunya y una serpiente, como alusión a la medicina, y en la tercera fuente, la del dragón se representa la ciudad de Nimes, que fue la ciudad donde se crió Güell. Encima hay un banco en forma de odeón, situado estratégicamente para que le de el sol durante el invierno y sombra en verano.

Escalinata del Park Güell

Como curiosidad, Antoni Gaudí vivió en una de las casas del Parque Güell de 1906 hasta 1925, hasta que se mudó a vivir a la Sagrada Familia durante su construcción. Hoy en día esta casa, se ha convertido en un pequeño museo sobre Gaudí.

En 1984 la UNESCO declaró el Parque Güell Patrimonio de la Humanidad.

Artículo original

Fotografías: Elvira Coderch

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